¡Bienvenidos al puerto de le Havre! Las mercancías van llegando a puerto y nuestros estibadores ya las están descargando hay un montón de negocios esperando poder convertir estos productos en bienes procesados para poder sacar un buen beneficio.

¿Cómo funciona?

La mecánica de Le Havre es muy sencilla en nuestro turno deberemos o bien recoger todos los materiales de uno de los almacenes o bien usaremos nuestro trabajador para ir a un edificio para realizar su acción.

Estos edificios son uno de los elementos más interesantes del juego. Hay algunos de ellos que son propiedad del ayuntamiento y que podremos usar tras pagar su coste de entrada. La gracia está en que podemos comprar o mejor aún construir los edificios. Los edificios de nuestra propiedad a parte de darnos puntos al final de la partida nos permitirán ejecutar su acción sin tener que pagar su coste.

A su vez podemos visitar los edificios de nuestros oponentes pero el coste de uso se lo tendremos que pagar a ellos así conseguir edificios claves no solo nos ahorrará su coste de uso si no que si alguien más quiere usarlo tendrá que pasar por caja.

El juego tiene un número determinado de turnos en función del número de jugadores. Cada ronda consiste de siete turnos de juego a dividir entre todos los jugadores y al final de cada ronda tendremos que pagar con comida o dinero a nuestros trabajadores.

La cantidad de comida irá en aumento cada ronda y será aconsejable construir barcos para nuestra compañía ya que estos proporcionan un flujo de comida constante y nos permitirán liberar algunas de nuestras acciones.

Cuando se terminen las rondas contaremos el dinero que tengamos y los puntos proporcionados por los edificios. El jugador con más puntos será el vencedor.

Opinión

Le Havre es un juego de 2008 que se mantiene en plena forma. Un juego de la época dorada de Uwe Rosenberg, de hecho fue el título que lanzó después de Agricola demostrando que no era un one hit wonder.

En le Havre se mantiene esa tensión por conseguir alimentar a nuestros trabajadores cada turno pero por contra se flexibiliza la puntuación pudiendo hacer puntos como más nos convenga. Quizás nos dediquemos a exportar bienes, o a procesar recursos para obtener dinero, puede que nos centremos en construir muchos edificios o que combinemos todos los aspectos.

La gestión de nuestro trabajador también es muy interesante pudiendo bloquear edificios claves a nuestros rivales ya que hasta que no tengamos que desplazar nuestro trabajador este seguirá ocupando el edificio ( a no ser que este cambie de propietario que expulsará el trabajador).

A pesar de que el juego permite escalar la duración de las rondas y la cantidad de comida que hay que proporcionar, el número de turnos por ronda es fijo y esto implica que si bien a 2 jugadores tendremos 3 o 4 turnos antes de alimentar en partidas a cinco jugadores habrá tres de ellos que solo tendrán un turno por ronda.

Esto hace que para mi gusto como mejor funcione es a dos tres jugadores. Entre las pocas rondas para alimentar y que los edificios quedan esparcidos entre cinco tableros distintos y dificulta a los jugadores que no conocen los edificios el seguir la partida.

Veredicto

Le Havre es un gran juego de gestión de recursos de esos que cuando lo sacas a mesa siempre acabas preguntándote porqué no lo juegas más a menudo. Funciona ideal a números bajos con un ritmo de juego muy rápido. Quizás se eche en falta un poco de variedad en los edificios ya que acaban saliendo los mismo y al final acabas gravitando cerca de los que más te convencen.

Uno de los clásicos que si no tenéis en vuestra ludoteca deberíais al menos probar y que ahora tras desaparecer Homoludicus nos ha rescatado Maldito Games a un precio de los de antes.

Si no os convencen las novedades no lo dudéis Le Havre no os defraudará.

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Ora et Labora del propio Uwe da una vuelta de tuerca a le Havre. En este caso serán tres los trabajadores y la ubicación de los edificios tiene relevancia en el tablero. Se mantiene el hecho de poder usar los edificios de nuestros rivales y los flujos de los edificios quizás son más variables que en le Havre. Aquí desaparece el hecho de tener que alimentar aunque se sustituye por una fase de construcción que no deberíamos saltarnos.

KeyFlower no es que sea un alma gemela como tal pero en el también podremos escoger usar los edificios de nuestros rivales e iremos creando nuestro propio pueblo en donde los demás querrán usar nuestros edificios más potentes. Aquí más que una planificación de nuestros recursos para conseguir los edificios deberemos usar una especie de subasta encubierta.

The Colonists tiene un feeling muy Uwe. En este caso los edificios se construirán en un tablero central y nosotros moveremos peones para ir ejecutando sus acciones. Todo esto combinado con un tablero personal que deberemos ir ampliando y en donde también construiremos edificios aunque estos sí que serán privados.

Para más información visita la Tochoreseña de Le Havre en Misut Meeple

Le Havre es un juego de gestión de recursos en donde deberemos procesar materiales para conseguir productos de primera. Podemos expandir nuestra empresa comprando o construyendo edificios, fletando barcos, fabricando productos o vendiendo al extranjero o porqué no  combinando todo lo anterior. El que consiga más dinero se lleva el gato al agua.